UN POCO MÁS.

Probablemente, casi todo el mundo esté de acuerdo que sin autonomía, sin autogobierno, no se podría comprender el proceso de la vida. La autogestión refuerza a las personas con discapacidad en su capacidad de representarse ellas mismas, hacer elecciones y controlar su propia vida.

¿Por qué es importante y qué significa autodeterminación?. Es un concepto decisivo en la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo ya que permite a la persona que controle su vida y sus decisiones, les permite elegir, tomar decisiones, ayudar a planificar metas personales etc.

Durante el mes de junio, ASPAPROS ha realizado una campaña de sensibilización y concienciación sobre la importancia de la autodeterminación, bajo el lema #YoDecidoTuMeApoyas. Esta iniciativa puntual se suma a la labor histórica de la asociación para mejorar la autodeterminación de las personas con discapacidad intelectual:

El 100% de nuestros clientes cuenta con planes individuales basados en la metodología de la Planificación Centrada en la Persona.
Dos grupos de grupos de autogestores.
Los Grupos de Formación de Familias, pilar básico también para fomentar la autodeterminación.
Transversalmente a cualquier servicio y en cada una de las acciones y/o intervenciones del personal de apoyo de ASPAPROS.

Los resultados obtenidos a lo largo de los años, evidencian la evolución, tanto individual como colectiva, del índice de calidad de vida y de los resultados de cada una de las ocho dimensiones. En concreto en la dimensión autodeterminación, objeto de este artículo, que ha ido mejorando progresivamente en los diferentes centros de ASPAPROS. Podríamos destacar los resultados obtenidos en el Centro Ocupacional de la asociación que en 2011 obtuvo una puntuación de 7,7 y actualmente nos situamos en 11 sobre un máximo de 16. Mejora del 43% que supone todo un hito de transformación social y empoderamiento de las personas con discapacidad intelectual.
En la ecuación de la autodeterminación ASPAPROS tiene muy presente a las personas con discapacidades severas. A lo largo de su proceso vital adquirirán menos habilidades que puedan aplicar para actuar como agentes causales de sus vidas y, en consecuencia, disfrutaran de una autodeterminación menor que las personas sin discapacidades severas. A pesar de esta realidad, incluso aunque una persona no pueda realizar todos los pasos de una tarea, es probable que al menos pueda aprender un paso o actividad y maximizar su participación en la actividad mediante la realización de dicho paso.

Selección, elección, autorregulación, adaptación o regeneración son fenómenos que implican lógicamente la autonomía del organismo. Los organismos, incluidos los seres humanos, son entes autónomos. Los entes autónomos son autorregulados, autodirigidos y, en menor o mayor grado, autodeterminados. En nuestra opinión, no existe un solo ser que no sea, hasta cierto punto, autodeterminado. Para las personas con discapacidades severas, las limitaciones en sus capacidades personales, las oportunidades, las percepciones de los otros y los entornos en los que viven, aprenden, trabajan o juegan, restringen el grado de autodeterminación que alcanzan. La forma de contrarrestar estos impedimentos no es enseñar a estas personas como controlar sus vidas, sino capacitarlos para que lleguen a ser individuos más autodeterminados, aunque solo sea un poco más.

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