ENTREVISTA A DIEGO HERNÁNDEZ.

ENTREVISTA A DIEGO HERNÁNDEZ.

Diego Hernández es maestro de la Federación andaluza de Taekowndo, está especializado en su versión adaptada.

Andrés Repullo (AR): ¿Cuál es tu primera experiencia en el mundo de la discapacidad intelectual?
Diego Hernández (DH): Yo tengo una prima hermana que se llama Manuela que tiene síndrome de down. Ella es mayor que yo, nos llevamos 10 años, pero cuando yo era pequeño nos veíamos bastante. Y a nivel profesional fue allá por 2006 cuando la madre de un primo segundo mio, Juan, también con síndrome de down vino al gimnasio donde trabajaba para que trabajara con él con el objetivo de que bajara de peso y estuviera un poco en forma.
AR: ¿Cuando empieza tu pasión por el taekowndo y las artes marciales?
DH: Pues fue en el año 1992, en las olimpiadas de Barcelona, cuando empecé a practicar taekowndo.
AR: ¿Cómo deportista cuáles han sido tus mayores logros?
DH: Empecé un poco tarde a competir en la categoría senior, antes no era tan común competir en edades más tempranas. Pero bueno he llegado a conseguir alguna medalla en campeonatos de Andalucía. Pero mis mayores logros han sido como entrenador.
AR: ¿Quizás tu vocación ha sido más enseñar que competir?
DH: Nunca he tenido una vocación definida. Pero cuando empecé a ayudarle a dar las clases a mi maestro Jesús Belmonte, fue cuando descubrí que realmente lo que me gustaba era enseñar.
AR: ¿A parte de trabajar con niños o jóvenes, trabajas con otros colectivos?
DH: Trabajo con niños de 4 o 5 años hasta adultos, no hay edad límite. Mis alumnos más veteranos tienen alrededor de 50 años. No hay límites de edad, ya será cada uno el que se ponga sus límites.
AR: Eres un maestro en las artes marciales y un maestro en la vida porque hay una interacción más profunda con tus alumnos, no sólo replicar una serie de movimientos.
DH: Por supuesto, nosotros educamos para el deporte y para la vida. Tengo alumnos que ahora tienen 20 años y llevan conmigo desde los 5, juntos hemos vivido la etapa más importante de sus vidas.
AR: Has forjado muchos jóvenes, muchas personas en los valores de las artes marciales. Ahora surge la idea de forjar a personas con discapacidad intelectual en estos valores, ¿de dónde surge la idea del taekowndo adaptado?
DH: La primera vez que oigo hablar de taekowndo adaptado es en el año 2015. Que varios clubes de Andalucía asisten en Madrid a unas jornadas de taekowndo en las que conocen a la figura de Michael Sirota, un canadiense referente mundial en el taekowndo adaptado. En otras disciplinas, como por ejemplo el judo, si llevaban años trabajando, por ejemplo con personas con ceguera. Después de una charla con Michael Sirota, decidimos sacarnos la titulación, una titulación única y reconocida a nivel mundial. A partir de ahí, trasladamos la idea a la federación andaluza y con el impulso del presidente Ismael Bernabal y con ayuda de mi compañero Rubén Ita de Granada se creó el departamento de taekowndo adaptado en la Federación Andaluza de Taekowndo. Ismael nos comenta de empezar a implantar el Taekowndo adaptado y nos invita a iniciar la actividad en un centro de Granada y en un centro de Almería, y es casualmente cuando me pongo en contacto con ASPAPROS. Le propuse al centro la idea de iniciar un taller con una beca, inicialmente de 3 meses, y mira, hasta la fecha, 9 meses.
AR: Ya llevas 9 meses con nosotros, pero previamente, salvo los dos casos familiares que nos has contado, apenas tuviste contacto con grupos de personas con discapacidad intelectual, ¿como valoras esta experiencia?
DH: Una experiencia a nivel personal bastante grata y a nivel profesional, si es verdad que suponía un gran desafío, ya que a nivel teórico, sabíamos bastantes cosas, pero realmente no teníamos una idea de cómo trabajar con estos colectivos. Con ellos he aprendido a ser flexible con la programación, a improvisar más. Esto al principio, ahora, pasados los 9 meses ya es diferente, ya si cumplo con los objetivos de mi programación y se improvisa menos.
AR: A nivel personal, ¿qué te ha reportado esta experiencia?
DH: Una gran satisfacción personal, me llevo una grata experiencia, he conocido a gente interesante, hemos hecho amigos y cómo persona te sientes mejor al aportar tu grano de arena para que ellos estén integrados en la sociedad.
AR: ¿Cómo es el taekowndo adaptado en Almería de aquí a 5 años?
DH: A bote pronto no sabría decirte, si hubiese gente interesada en trabajar en este sentido, esta experiencia podría hacerse más extensible a más gente.
AR: Las personas que conociste hace 9 meses, comparadas con las de hoy, ¿que diferencias has visto que el taekowndo adaptado les ha aportado?
DH: Por ejemplo hemos conseguido mejorar su capacidad de concentración, personas que les costaba estar atentos al principio, ahora son capaces de aprenderse todo su programa de examen. A nivel físico también han tenido notables mejorías, la coordinación es otro aspecto que han mejorado. La lateralidad, discriminación de colores, la numeración, estas cosas que parecen aspectos menores, son muy importantes.